Anoche brillaban cándidamente detrás del espejo fantásticas gárgolas, hablaban indiferentes, juntaban kilómetros lerdos, morían neciamente, ocultas por quien rompe su terrible universo. Ven Zoel.
martes, 3 de junio de 2008
domingo, 1 de junio de 2008
extravío
La mirada oculta la verdadera intención, se guarda en palabras frías que despiertan alegría. Toma su mano para no sentirle, se particularizan los sentidos, lo sabe...no está allí. Su referencia son los pasos firmes que visitaban sus esperanzas, hoy, ellos no han dimensionado su espacio. Con rostro enhiesto extravió la querencia y con ella se diluyó su nombre.
sábado, 31 de mayo de 2008
Luz y sombra

Saliendo de la recámara me dirijí a la cocina para tomar un poco de café, sabía que lo tenía prohibido, pero un sorbo no me haría daño, me excitaba tanto ese olor que me era irresistible no acercarlo a mi rostro. Tomé mi taza verde, Claudia la había traído de Guanajuato como recuerdo del festival Cervantino, y aunque parezca tonto siempre tomo en ella porque me hace pensar en el barullo, la palabra y la imagen del caballero de la triste figura. Sé que no he podido conocerle personalmente, pero con sus andanzas me ha dado la impresión de que ha de ser enjuto y muy valiente, y aunque sé por experiencia que las apariencias engañan, mis manos han percibido su eterna persona.
Me siento a un costado de la mesa, percibo lo rugoso de la madera y huelo un poco a la laca desgastada ya por los años, tomo con cautela la azucarera y con movimiento solemne dejo caer el polvo azucarado para delicia de mi diabetes. -Sólo un poco me digo. Y mis labios se mojan anhelando eternidad.
Me levanté de la mesa, llevé la taza al fregadero y la lavé tan meticulosamente, que pensé en lavar así mis culpas y dejar mi alma limpia y oliendo a limón. No es fácil sentirse opacado o desapercibido, como un perro indeseable al que todos ignoran porque tiene sarna. Era un extranjero en mi propia tierra, los que se topaban conmigo me invisibilizaban.
Salí de la casa, sentí en mi piel el calor del Sol que huele a amarillo alegre. Caminé dos cuadras a la derecha y luego una a la izquierda, tenía que entrenar con la Morena, ella me entendía muy bien y de vez en cuando me cuidaba. -¿Por qué me habré vuelto tan distraído?. Subí los 12 escalones para entrar a la escuela, mi maestro me esperaba y con una sonrisa sonora me dijo que estaba en el rincón, caminé aprisa, no tenía miedo de nada, me sentía a salvo, como cuando era pequeño y mi mamá dirijía mis pasos tomándome de las manos.
El ventanal de la escuela permitía que el olor de las lilis llegara a mí imaginando la intensidad de la belleza y la sonoridad de su existencia. Pronto escuché la bienvenida de la Morena, se acercó cautelosa pero alegre, le acaricié tiernamente y se echó a mis pies esperando mi aprobación. El maestro nos llamó al centro, nos indicó nuevos movimientos y órdenes. Tomé a la Morena de la correa, agité mi bastón cauteloso y en ese momento recordé mi carencia de luz y mi abundancia de sombras, apreté un poco los labios y comprendí que ser ciego me había permitido observar más allá de lo que cotidianamente otros dicen que pueden ver.
domingo, 25 de mayo de 2008
Quizá la noche mienta
Quizá la noche mienta. Su rumor húmedo y ciego no comprende que te pienso, por eso su lluvia viene a mi con sus pasos de alfiler a decirme que me has olvidado. Estoy sola, pero mi soledad no es tan brutal, me susurra tu nombre que es la distancia que esta madrugada duele. Estoy sola, pero en mi soledad tú habitas, y eso es no sentir tanto frio. Quizá la noche mienta. Mi sangre hierve a tu aliento más débil, dominame, quiero ser tu locura, tu plegaria que busque conjurar el silencio, la nada que estalla en esta vida cada vez menos mía. Quizá la noche mienta.
sábado, 24 de mayo de 2008
Mito nocturno

Alguien me dijo alguna vez que existen personas claves, que aparecen en nuestra vida como señales y te la cambian, te hacen recomenzar todo de nuevo. Por eso entiendo que él se haya presentado sin ningún preámbulo, entró a mi alma por la puerta grande, como ese torero que busca tener la alternativa en la madre patria y salir cargado en hombros. Y es en la noche, cuando llego cansada y sola a este piso que reclamo su presencia. ¿Será que le sueño y no es más que un mito nocturno?.
O será que vivo en un programa de Second Life donde un ordenador proyecta todas mis ilusiones y quimeras; pero, cómo explico su piel perforando mi vientre y sus labios respirando mis muslos. Le tengo y me tiene. No hay duda. Sus palabras estan deambulando por esos caminos de fuego.
"Deseo darte felicidad, la felicidad que siento por conocerte y la dicha de tenerte entre mi brazos, de besar tu boca y sentir tu aliento entrar en mis pulmones y compartir tu oxígeno en mi sangre, sentir cómo me recorría, dándome energía para amarte más y más... te besé por mucho tiempo con el mismo beso sin despegar mis labios de los tuyos...porque mi amor crece y al mismo tiempo deseo más y más, no me conformo con lo que me has dado...porque yo siento más."
Qué pretendo hacerle a mi morada privándole de su auxilio, hoy lo esperaré despierta, tomaré dos tazas de té de azahar, lo espiaré con sigilo y cuando atraviese el umbral le ataré quedamente a mi epidermis para que no escape cuando suene la alarma.
viernes, 23 de mayo de 2008
Segundo frente

Adquirió un boleto para la función de las 4:00 pm, exhibirían Marie - Jo y sus dos amores, revisó el boleto y con parsimonia sus pasos se dirigieron a la sala 2. Un joven alto y delgado le dio la bienvenida y cortó su entrada. -Que la disfrute.
La sala bañada de una luz amarillenta iluminaba a unas parejitas amorosas que se resguardaban en sus abrazos. Él se acomodo en la séptima fila, calculando que la pantalla quedara en un término intermedio, y así contó 1, 2,3,4,5,6,7 butacas y aguardó para que el cácaro apagara la luz. Mientras tanto observó la sala desgastada y vieja, podía ver en el suelo los resfrescos derramados de la función del día anterior y una que otra palomita de mantequilla que escapó de sus dueños para no ser devorada. Sacó su celular y lo puso en silencio, no quería que nada le interrumpiera en ese ritual visual y sonoro al que estaba a punto de entregarse.
Las luces callaron y comenzaron a aparecer los créditos. Robert Guédiguian era el director, pensó en ese instante En Último Verano y se pensó como un obrero más de esta gran empresa neoliberal. Se puso inquieto, cómo daría salida a ese laberinto de pasiones de Marie - Jo. La música comenzó por relajarlo y de pronto se sumió en ese estupor sensorial que le sentaba tan bien.
Nunca iba acompañado, creía firmemente en su soledad y su crítica cinéfila. No toleraba los murmullos chocolateros, ni los besos cachondos que escapaban a la imagen central de la trama, mucho menos los lloriqueos del nene que no tuvo con quien quedarse en casa. Se sabía dueño de la imagen, en 24 por segundo ese mundo era entregado sólo para él.
La protagonista se veía confusa, dos hombres le pertenecían en cuerpo y alma, pero no era plena porque no podía decidir a quién dejar. A media luz, observó a una pareja que desatendía el díalogo francés porque la música invitaba al calor corporal y al desliz de la mano por unos senos redondos. Sintió estupor y sus ojos se clavaron en la pantalla. ¿Qué era la vida sin pasión?.
No creía que Marie - Jo cortara sus venas, no quería creer que perdería esos dos cuerpos que le ataviaban de caricias y desconsuelos. Le compadeció, quería entrar en la pantalla y salvarle. Quería darle paz y un poco de sexo, dicen que no sólo de pan vive el hombre.
Cerró los ojos, recordó a Jimena y sus encuentros furtivos detrás del portal para que no la viera su esposo, anheló su olor y con movimiento lento se llevó la mano al zipper y le pidió paciencia a su compañero.
La palabra Fin cayó al vaiven de esa música francesa que tanto mueve el corazón, espero a que todos salieran y se levantó inconforme con la decisión de Marie - Jo; quién dijo que no se ama a dos al mismo tiempo. Salió del cine buscando una mirada, aquella que le permitiera ser un segundo frente.
jueves, 22 de mayo de 2008
TE AMARÉ

Hoy no quiero escribir, estoy triste y enojada. Las palabras a veces son peligrosas.
TE AMARÉ
Con la paz de las montañas, te amaré
Con la paz de las montañas, te amaré
Con locura y equilibrio, te amaré
Con la rabia de mis años
Como me enseñaste a hacer
Con un grito en carne viva, te amaré
En secreto y en silencio, te amaré
Arriesgando en lo prohibido, te amare
En lo falso y en lo cierto
Con el corazón abierto
Por ser algo no perfecto, te amaré
Te amaré, te amaré Como no está permitido
Te amaré, te amaré Como nunca se ha sabido
Por que así lo he decidido... te amaré
Por ponerte algún ejemplo, te diré
Que aunque tengas manos frías, te amaré
Con tu mala ortografía y tu no saber perder
Con defectos y manías... te amaré
Te amaré, te amaré Por que fuiste algo importante
Te amaré, te amaré Cuando ya no estés presente
Seguirás siendo costumbre Y te amaré
Al caer de cada noche esperaré
A que seas luna llena y te amaré
Y aunque queden pocos restos
En señal de lo que fue
Seguirás cerca y muy dentro Te amaré
Te amaré, te amaré A golpe de recuerdo
Te amaré, te amaré Hasta el último momento
A pesar de todo siempre... Te amaré.
(Canción de Miguel Bosé)
(Canción de Miguel Bosé)
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